Castro de Peña Moñuz: la fortaleza celtíbera que vigila el Alto Tajo
Descubre un fascinante yacimiento arqueológico en Guadalajara a través de una sencilla ruta de senderismo entre árboles centenarios y murallas milenarias.
En pleno corazón del Parque Natural del Alto Tajo, sobre una imponente atalaya a 1.240 metros de altitud, se esconde uno de los tesoros arqueológicos más sorprendentes de la provincia de Guadalajara: el Castro de Peña Moñuz. Situado en las cercanías de la localidad de Olmeda de Cobeta, este antiguo asentamiento no solo ofrece un viaje de más de dos mil años atrás en el tiempo, sino también una excursión idónea para combinar patrimonio y naturaleza.
Un sistema defensivo sin apenas rival en la Península
Fundado en torno al siglo IV a.C., Peña Moñuz sirvió como bastión fortificado hasta su abandono hacia el siglo II a.C. Declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 2012, el yacimiento destaca por la increíble envergadura de su arquitectura militar:
- 1Campo de piedras hincadas: Un cinturón exterior de rocas traba-caballos (caballos de frisia) pensado para desarticular los ataques a pie o a caballo.
- 2Foso en la roca: Una fosa defensiva de 5 metros de anchura por casi 2 metros de profundidad que aislaba el recinto.
- 3Muralla monumental con torres: Con grosores de entre 2,60 y hasta 6 metros, cuenta con tres grandes torres macizas adosadas y dos puertas de acceso monumentales. Un despliegue defensivo muy poco común en la zona.
Las excavaciones arqueológicas iniciadas en 2006 han sacado a la luz no solo este perímetro defensivo, sino también el trazado urbano interior, con viviendas, talleres de metal y espacios para almacenamiento de grano.
La Ruta: De Olmeda de Cobeta a Peña Moñuz
Visitar el yacimiento es la excusa perfecta para realizar un paseo circular de menos de 6 kilómetros, muy asequible y repleto de puntos de interés natural.
Itinerario paso a paso
1. Punto de partida
La ruta arranca junto al campo de fútbol a las afueras de Olmeda de Cobeta, tomando la senda en suave ascenso.
2. Subida y árboles emblemáticos
El camino sube hacia la Carrasca Conceja, una célebre encina donde históricamente se repartían las bellotas entre los vecinos. Al ganar la altiplanicie, el terreno se suaviza.
3. El castro y sus vistas
Merece la pena dedicar un buen rato a recorrer las ruinas, interpretar sus tres niveles defensivos y contemplar las magníficas vistas panorámicas sobre el entorno.
4. Descenso por la Dehesa
Iniciamos el regreso por un camino amplio en cómodo descenso atravesando la hermosa Dehesa de la Olmeda. Aquí podemos desviarnos brevemente para admirar dos árboles monumentales: el Roble de las Ermitas y el Roble Alto.
5. Regreso
Siguiendo el descenso y girando a la izquierda en el último cruce principal, recorreremos los últimos 2 kilómetros de vuelta al punto de origen.
Consejos prácticos para la visita
- DificultadBaja. Solo presenta un pequeño desnivel al inicio del recorrido.
- SeñalizaciónRuta intuitiva con algunas señales de madera. Es recomendable llevar descargado el track GPS.
- RecomendacionesLleva calzado de montaña y respeta en todo momento los restos arqueológicos sin mover piedras.